Cómo hacer crepes

Descubre las mejores recetas de crepes

Crepes salados

Los crepes salados están elaborados con una masa que no lleva azúcar, a la que se le pueden añadir especias y sal. Esta masa es tan versátil, que se puede rellenar con cualquier ingrediente salado.

En esta ocasión, hemos querido hacer un relleno muy cremoso, con una salsa velouté, pollo cocido, champiñones y espárragos trigueros.

Crepes salados

INGREDIENTES

Para el relleno:

  • 75 gr de mantequilla
  • 30 gr de harina
  • 300 ml de leche entera
  • 300 ml de caldo de pollo
  • 1/2 chalota picada
  • 1/2 taza de champiñones
  • 2 tazas de pollo cocido desmenuzado
  • 3 cucharadas de Jerez
  • 500 gr de espárragos verdes, troceados

Para los crepes:

  • 90 gr de harina
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 300 ml de leche
  • 1 huevo grande
  • 1 yema de huevo grande
  • 1 cucharada de mantequilla, derretida

Para la salsa:

  • 1 yema de huevo grande
  • 5 cucharadas de nata líquida fría
  • 1 cucharada de mantequilla sin sal

PREPARACIÓN

Empezamos haciendo el relleno. Calentamos la mantequilla en un cazo a fuego medio hasta que empiece a burbujear.

Agregamos la harina y removemos los ingredientes para que desaparezca la harina, hasta que tenga un color dorado pálido, aproximadamente 2 minutos.

Poco a poco, vertemos la leche y el caldo sin dejar de removerlo. Reducimos la temperatura y dejamos que cueza a fuego lento, removiendo con frecuencia, hasta que se forme una salsa velouté sedosa y espesa, unos 25 minutos.

Reservamos aproximadamente media taza de esta salsa para la decoración final. Cocinamos la chalota picada en una sartén con un poco de mantequilla a fuego medio, hasta que se ablande, de 2 a 3 minutos.

Incorporamos los champiñones y los removemos hasta que se doren ligeramente, aproximadamente 4 minutos. Mezclamos estos ingredientes con la salsa velouté, el pollo cocido desmenuzado y el Jerez.

Cortamos las puntas de los espárragos y las cocemos en agua salada hasta que estén tiernas. Las escurrimos y reservamos.

Los tallos los cortamos en trozos pequeños y conservamos 1 taza, reservando el resto para otro uso. Cocemos los espárragos en agua salada hasta que estén crujientes, de 2 a 4 minutos. Los escurrimos y secamos con papel de cocina. Mezclamos los espárragos con la salsa velouté.

Una vez que tenemos el relleno hecho, podemos hacer los crepes. Tamizamos la harina, la sal, la nuez moscada y unas vueltas de pimienta al gusto. Batimos la leche, el huevo y la yema, y la vertemos gradualmente sobre los ingredientes secos.

Si vemos que quedan grumos, pasamos la masa por un colador fino o lo batimos con la batidora. Lo dejamos que repose en la nevera durante 30 minutos.

Calentamos una sartén antiadherente (o una crepera) a fuego medio y lo engrasamos con mantequilla derretida. Una vez que haya cogido temperatura, ponemos 2 cucharadas de la mezcla en el centro de la sartén y lo inclinamos hacia los lados para que se reparta uniforme por toda la superficie.

Dejamos que se dore ligeramente la parte inferior durante 10 segundos, y luego aflojamos el crepe con una espátula para darle la vuelta y que se cocine por el otro lado durante unos 20 segundos. Después, lo transferimos a un plato y continuamos haciendo el resto de crepes hasta terminar la masa. Van a salir unos 16 crepes en total.

Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo.

Colocamos un poco de relleno en el centro del crepe y lo enrollamos. No es necesario añadir mucha cantidad de relleno, pues sino se nos va a salir. Ponemos todos los crepes en una fuente y los introducimos en el horno durante 15 minutos.

Para hacer la salsa final, mezclamos la yema de huevo con 2 cucharadas de nata y la salsa que habíamos reservado previamente. Batimos las restantes 3 cucharadas de nata con un batidor hasta que se monte y forme picos suaves.

Incorporamos la nata montada en la mezcla de huevo y salsa. Vertemos esta salsa encima de los crepes y lo introducimos en el horno durante un par de minutos, hasta que estén dorados.

Calentamos la cucharada de mantequilla en una sartén, y cuando se caliente, incorporamos las puntas de los espárragos que habíamos reservado para saltearlos. Finalmente espolvoreamos las puntas de los espárragos por encima y lo servimos.